Bruno
Soy curioso y aventurero. Conmigo, cada cuento se convierte en un mundo por descubrir.
CuriosidadAventura
Grow Story Time es un lugar donde todo lo que pasa —y todo lo que imaginan— puede convertirse en un cuento.
Cuéntanos qué está viviendo tu peque y qué le encanta. Creamos una historia divertida, hecha a su medida, que además puede ayudarle a aprender algo.
Cuatro personajes. Cuatro maneras diferentes de contar una historia.
Cada cuento puede ser narrado por uno de nuestros cuatro personajes, cada uno con una personalidad y una manera diferente de contar.
Soy curioso y aventurero. Conmigo, cada cuento se convierte en un mundo por descubrir.
CuriosidadAventura
Me encanta imaginar contigo. Tú traes una idea y juntos la hacemos crecer.
ImaginaciónJuego
Me gusta mirar con calma, encontrar lo importante y dejar que cada historia respire.
CalmaReflexión
Cuento con calidez y corazón. Me quedo cerca cuando la historia se pone difícil.
CalidezAcompañamiento
Los niños pueden elegir al personaje que más les guste para contar sus historias, o cambiar de narrador en cada cuento.
Y si prefieres contarlo tú, también puedes grabar tu propia voz —o la de la abuela, o la del tío que vive lejos— para que tu hijo pueda escucharla una y otra vez.
La app tiene una grabadora fácil de usar. Tal vez las grabaciones no sean perfectas. No importa. Son nuestras.
Escuchar la voz de mamá, papá o de un abuelo que no está cerca no tiene precio.
Todo en un mismo lugar, pensado para tu familia.
Todos nuestros cuentos en un mismo lugar. Búscalos por título, edad o por los valores que trabajan. O cuéntanos qué está pasando y te ayudamos a encontrar una historia que pueda servir.
Un cuento creado especialmente para tus hijos: con sus nombres, su edad, las cosas que les gustan y algo que estén viviendo en ese momento. Tú eliges al narrador.
Crea y envía un cuento a otra familia: a un amigo, un primo, un nieto o alguien especial. Lo reciben mediante un enlace y la historia pasa a formar parte de su propia biblioteca.
El lugar donde vive la colección de tu familia: los cuentos que crearon, los favoritos que guardaron y las historias que recibieron como regalo. Todo junto, para volver a escucharlo cuando quieran.
Aquí nos cuentas quién forma parte de tu familia. Conocer la edad de cada niño nos permite adaptar mejor las historias a su etapa de crecimiento. Por eso pedimos su fecha de nacimiento: Grow Story Time puede ir creciendo con ellos.
Cualquier cuento puede cobrar una vida completamente distinta cuando lo cuentas tú. Puedes grabarlo con tu propia voz, con la de mamá, papá, los abuelos o alguien especial. Las grabaciones son de tu familia: solo ustedes pueden escucharlas.
Casi ningún papá llega buscando “un cuento sobre valentía”.
Llega porque algo concreto está pasando en casa y quiere ayudar a su hijo a atravesarlo sin sermones, sin usar el miedo como palanca y sin convertir cada momento en una lección de crianza.
Creemos que una buena historia es una de las herramientas más poderosas para captar la atención de un niño y, dentro de esa atención, dejar algo que permanezca: pequeños mensajes y aprendizajes que no se sienten como una lección, sino como parte de una historia corta, divertida y personal.
Llegamos aquí como llegan muchas familias: con un niño lleno de energía, buscando alternativas a la pantalla y con la sensación de que los cuentos que encontrábamos no hablaban de lo que él estaba viviendo.
Y descubrimos algo: cuando el propio niño —o sus amigos, su familia o los personajes que inventa— aparece dentro de la historia, el cuento cambia. Ya no es algo que simplemente escucha. Es algo que imagina y siente como suyo.
Ahí es donde una historia puede convertirse en mucho más que entretenimiento.
El niño se queda con la historia. Y el valor se queda con él.
Hola, somos Cristina, Pablo, Santiago y Luka.
Santiago cumplió tres años este año y… wow. Qué reto.
Con Luka ya más grande, se nos había olvidado la cantidad de energía que puede tener un niño a esa edad —y también el reto de entretenerlo, acompañarlo y enseñarle cosas nuevas—.
La salida fácil siempre estaba ahí: la pantalla, la tele, el iPad.
Pero a Cris y a mí nos preocupaba cuánto tiempo pasaba frente a ellas, así que empezamos a ponerle cuentos a Santiago.
Y nos encontramos con dos problemas.
El primero era muy práctico: los cuentos estaban regados entre distintas plataformas, mezclados con videos y música. Cuando queríamos encontrar uno otra vez, tardábamos demasiado o simplemente no lo volvíamos a encontrar.
El segundo fue una pregunta que no nos soltó:
¿Y si las historias también pudieran ayudarnos a enseñarle las cosas que realmente queríamos transmitirle?
La idea, por supuesto, no es nueva. Aprendemos a través de historias desde hace miles de años.
Pero el reto seguía siendo el mismo: ¿qué historia?, ¿qué queremos transmitir?, ¿cómo hacemos que realmente quiera escucharla?
Así nació Grow Story Time.
Y mientras empezábamos a probarlo descubrimos algo más.
Cuando Santi aparece en las historias —o cuando aparecen sus amigos, su familia o los personajes que él mismo inventa—, los cuentos se vuelven mucho más divertidos para él.
Y cuando, además, la historia está relacionada con algo que está viviendo, con un reto o con una idea que queremos ayudarle a entender, se convierte también en una pequeña herramienta para crecer.
No sustituye el esfuerzo de enseñar, acompañar y criar.
Pero puede ayudar.
Puede hacer que, en lugar de estar frente a una pantalla, imagine. Que se divierta. Que haga preguntas. Y que, casi sin darse cuenta, vaya descubriendo algunos de los valores que queremos compartir con él.
También descubrimos que crear una historia para alguien más y regalársela era una experiencia muy especial.
Así nació Regalar una Historia.
Ahora, cuando algún amiguito cumple años, vive algo importante o simplemente queremos hacerle un regalo diferente, podemos regalarle algo en lo que él mismo forma parte de la aventura.
Esperamos que ustedes también se diviertan, imaginen, sigan creciendo y encuentren muchos de esos pequeños momentos de contar —y de formar parte de— una historia.
Lo que nos guía todos los días.
Las historias tienen que ser divertidas. Y, siempre que sea posible, también dejar algo valioso.
Historias creativas, pero bien construidas: con un inicio, un desarrollo, un reto, una resolución y un final.
Nunca usamos el miedo como herramienta. Puede haber emoción, tensión y aventura, pero siempre dentro de un entorno seguro para el niño.
Lo tuyo es tuyo. Lo que tu familia crea o graba pertenece a ustedes y se mantiene privado.
Cada niño es diferente. Las historias se adaptan a su edad, su mundo y su etapa de crecimiento.
Hablamos como hablan las familias, no como un manual. Nada de tono de terapia, tarea escolar o sermón de crianza.
Porque aprender también puede ser divertido.
Porque cada día puede convertirse en una nueva aventura.
Toca la pista o presiona la barra para brincar
0:00